Si has llegado buscando cómo se hace un truco de magia, te vamos a decepcionar un poco: aquí no vas a encontrar secretos. Un truco explicado deja de ser magia, y lo bonito es que los niños (y los mayores) se queden sin saber cómo ha pasado.
Lo que sí te podemos contar son los trucos de organizador que hacen que la magia de un cumpleaños salga perfecta. Después de muchos cumples en Madrid, estos son los cuatro que más se notan.
Truco 1: elige bien el momento
La magia funciona mejor cuando los niños ya han llegado todos y han jugado un rato, pero todavía no están cansados ni con el azúcar de la tarta. Si se pone justo al llegar, siempre falta alguien; si se pone al final, ya no hay quien los siente.
Un buen esquema: primero juegos libres y merienda salada, después la magia y, para terminar, la tarta y los regalos. Así la fiesta va de menos a más y acaba en lo más alto.

Con todos los niños ya llegados y con ganas, la magia luce mucho más.
Truco 2: prepara el sitio
No hace falta un escenario, pero sí un poco de orden. Antes de que empiece la magia:
- Deja un espacio despejado para el mago y otro delante para el público, sin mesas ni juguetes en medio.
- Evita el contraluz. Si el mago está delante de una ventana con mucho sol, los niños no le ven la cara.
- Quita distracciones: la tele apagada, la música baja y la tarta fuera de la vista.

Una sala despejada y el público delante: no hace falta más.
¿Y si este año la magia la ponemos nosotros? Si prefieres disfrutar de la fiesta en lugar de estar pendiente de todo, mira cómo son nuestros magos para cumpleaños en Madrid.
Truco 3: que nada compita con la magia
Durante el espectáculo, toda la atención tiene que estar en el mago. Tres cosas ayudan mucho:
- Los regalos, sin abrir y fuera de la vista. Si los niños ven el montón de paquetes, solo pueden pensar en eso. Guárdalos en otra habitación y dejad la apertura para después de la magia.
- Todos sentados. Lo ideal es una silla para cada niño, delante del mago. Si no hay sillas para todos, en el suelo también vale, sobre una alfombra o unas esterillas: lo importante es que estén sentados y no de pie, moviéndose.
- Los adultos que estén en la sala, atentos. Si os quedáis a ver la magia, es para verla. Una conversación al fondo, aunque sea en voz baja, se oye más de lo que parece, distrae a los niños y les cuesta seguir el espectáculo. Si alguien quiere charlar, mejor en otra habitación.

Lo ideal: cada niño en su silla, mirando al mago.

Si no hay sillas, en el suelo también funciona, siempre que estén sentados.
Truco 4: que el cumpleañero sea el protagonista
Es su día, y la magia tiene que notarlo. Antes de la fiesta, cuéntale al mago cómo se llama, cuántos años cumple, qué le gusta y si es más lanzado o más tímido. Con eso se puede preparar un momento solo para él o para ella.
Y un detalle importante: si el cumpleañero es tímido, que no le pille por sorpresa. A muchos niños les encanta salir a ayudar al mago, pero a otros les da vergüenza, y un buen mago sabe cuándo invitarle y cuándo dejarle disfrutar desde su sitio.

Salir a ayudar al mago delante de sus amigos es un momento que no se olvida.
¿Y si queréis ver magia de verdad?
Puedes ver cómo son nuestros espectáculos de magia para cumpleaños y, si es una fiesta con muchos niños, los de magia para fiestas infantiles.
Cuéntanos cómo es el cumple y te preparamos un presupuesto sin compromiso. Eso sí: los secretos nos los quedamos.