La cena de empresa de Navidad es de esas cosas que todo el mundo espera… y que casi todos los años acaba siendo igual: mismo restaurante, mismas mesas por departamentos, un brindis rápido y a casa.

Si este año te toca organizarla, tienes la oportunidad de hacer algo distinto sin complicarte la vida. Llevamos muchos años actuando en cenas de empresa en Madrid y hemos visto lo que funciona y lo que no. Aquí tienes ideas, un plan de cuatro horas y los errores que conviene evitar.

Empieza ya: diciembre se llena antes de lo que crees

Puede parecer pronto, pero octubre es el mejor momento para organizar la cena de Navidad. Los restaurantes con salón privado y los viernes de diciembre son lo primero que vuela, y lo mismo pasa con la animación: a nosotros la agenda de diciembre se nos suele llenar a mediados de noviembre.

Reservar pronto no solo te da más donde elegir: también te quita presión y te deja tiempo para preparar las sorpresas.

Lo que tienes que decidir antes de nada

  • El presupuesto por persona. Todo lo demás depende de esto. Pregunta si incluye bebida y si hay algo reservado para actividades.

  • La fecha. Un jueves o un viernes de la primera mitad de diciembre suele ser lo ideal. Evita la semana de los puentes y los días justo antes de Navidad, cuando media plantilla ya está de vacaciones.

  • ¿Comida o cena? Una comida de viernes que se alarga hasta media tarde es cada vez más habitual y facilita que venga gente con hijos o que vive lejos.

  • El sitio. Restaurante con salón privado, finca, o incluso la propia oficina con un catering. Lo importante es que haya un espacio donde la gente pueda moverse y mezclarse, no solo sentarse.

  • Quién viene. Pregunta pronto por alergias, intolerancias y quién no bebe alcohol, para que nadie se sienta fuera.

Mago actuando en el escenario de un gran salón durante una cena de empresa

Un salón en el que todos vean bien el escenario hace que la noche funcione.

Ideas para que no sea "la cena de siempre"

  • Un amigo invisible con reglas. Pon un precio cerrado y una temática (algo hecho a mano, algo de tu ciudad, el regalo más útil por menos de 15 €). Así el momento de abrir los regalos es mucho más divertido.

  • Los premios del año. «Al que más cafés se ha tomado», «A la mejor excusa por llegar tarde», «Al rey del correo de las 23:00»… Con un poco de humor y sin pasarse, son de lo que más se recuerda.

  • Un photocall navideño. Un fondo, unos cuantos accesorios y buena luz. Las fotos se comparten al día siguiente y alargan el buen recuerdo.

  • Mesas mezcladas. Sienta juntos a departamentos que no suelen coincidir. Con una actividad que rompa el hielo, funciona de maravilla.

  • Un brindis corto y bien preparado. Dos minutos para agradecer el año y nombrar algún logro del equipo. Los discursos largos son el enemigo número uno de una buena cena.

  • Un momento estrella. Algo que nadie se espere y de lo que se hable el lunes en la oficina. Aquí es donde entra la magia.

Dos regalos envueltos en papel rojo con estrellas junto a ramas de abeto y bolas de Navidad

El amigo invisible funciona mucho mejor con un precio cerrado y una temática.

La magia: el momento que todos recuerdan

Mago haciendo magia de cerca en una mesa de compañeros que se ríen durante una cena de empresa

Del becario al director general: todos se ríen y se sorprenden a la vez.

En una cena de empresa, la magia tiene algo que pocas actividades consiguen: hace que todo el mundo, del becario al director general, se ría y se sorprenda a la vez. Y además:

  • Mezcla a la gente. Compañeros que apenas se saludan en el pasillo acaban comentando juntos lo que acaban de ver.

  • Nadie mira el móvil. Durante una hora, toda la sala está pendiente de lo mismo.

  • Se puede personalizar. Podemos meter guiños a la empresa, al jefe o a los compañeros, o preparar algún momento especial para alguien.

  • No necesitas preparar nada. Nuestro espectáculo dura una hora, con humor y mucha participación, y llevamos todo lo necesario, incluido un equipo de sonido profesional inalámbrico. Podemos actuar en el restaurante, en un salón o en la oficina.

  • Dos magos por el precio de uno. Siempre que tengamos disponibilidad, a tu cena no va un mago: vamos dos, por el mismo precio. Más manos, más sorpresas y el doble de locura.

Compañeros de trabajo de pie, con una copa en la mano, rodeando al mago al terminar el espectáculo

Acabado el espectáculo, la gente sigue alrededor pidiendo más.

Lo que nos pasó en una cena de empresa resume bien por qué funciona: acabado el espectáculo, no nos dejaban irnos. Nos rodeaban todo el rato para que siguiéramos haciendo magia, y dos meses más tarde nos llamaron para hacer un team building con el mismo equipo, de tanto que les había gustado.

Si quieres saber más, echa un vistazo a nuestra magia para empresas.

Una cena de empresa de cuatro horas, paso a paso

  1. Llegada y aperitivo (30 minutos). Una bebida de bienvenida y el photocall abierto. Es el momento de que la gente se mezcle antes de sentarse.

  2. Primeros platos (45 minutos). Mesas mezcladas y conversación. Si hay un juego para romper el hielo, este es su momento.

  3. Brindis (5 minutos). Corto, con agradecimientos y algún logro del año.

  4. Segundo plato y postre (45 minutos).

  5. El momento estrella (1 hora). Con el café, cuando todo el mundo ha comido y está relajado, es el mejor momento para el espectáculo de magia.

  6. Amigo invisible o premios del año (30 minutos). Con el público ya entregado, todo funciona mejor.

  7. Música y copa para quien quiera seguir. Y quien tenga que irse, se va con el buen sabor de boca de lo mejor de la noche.

Mago haciendo un juego de cartas en una mesa redonda a la hora del café en una cena de empresa

Con el café, todo el mundo está relajado: es el mejor momento para la magia.

Errores que conviene evitar

  • Cenas eternas. Más de tres horas sentados en la misma silla agotan a cualquiera.

  • Discursos largos. Nadie recuerda el tercer minuto de un discurso en una cena de Navidad.

  • Música tan alta que no se puede hablar mientras se cena. La música, para después.

  • Dejar fuera a quien no bebe, a quien tiene alguna alergia o a quien no puede quedarse hasta tarde. Pensar en todos hace que todos quieran volver el año que viene.

  • Dejarlo para diciembre. Cuando quieras reservar, lo mejor ya estará cogido.

Cómo pedir presupuesto

Cada cena es diferente, así que preparamos un presupuesto a medida según el número de asistentes, el lugar, la fecha y lo que quieras incluir. Pídenos presupuesto sin compromiso contándonos la fecha, el lugar y cuántos seréis. Si además buscas ideas para eventos con clientes, ferias o presentaciones, te puede interesar nuestra guía de marketing de eventos.

Preguntas frecuentes sobre la cena de empresa de Navidad

¿Cuándo hay que organizar la cena de empresa de Navidad?

En octubre, o como muy tarde a principios de noviembre. Los restaurantes con salón privado y los viernes de diciembre son lo primero que se llena, y lo mismo pasa con la animación: a nosotros la agenda de diciembre se nos suele llenar a mediados de noviembre.

¿Qué día es mejor para la cena de empresa?

Un jueves o un viernes de la primera mitad de diciembre. Si eliges un jueves, encontrarás más sitio en los restaurantes y la gente llega con más energía que al final de la semana. Evita la semana de los puentes y los días justo antes de Navidad, cuando mucha gente ya está de vacaciones.

¿Qué actividades se pueden hacer en una cena de empresa?

Un amigo invisible con reglas claras, unos premios divertidos del año, un photocall, un concurso por equipos o un espectáculo. Lo importante es que haya un momento estrella que mezcle a la gente de distintos departamentos y del que todos hablen después.

¿Cuánto dura un espectáculo de magia en una cena de empresa?

Nuestro espectáculo dura una hora, con humor y mucha participación del público. Llevamos todo lo necesario, incluido un equipo de sonido profesional inalámbrico, así que podemos actuar en el propio restaurante, en un salón o en la oficina. Y siempre que tengamos disponibilidad, vamos dos magos por el mismo precio.

¿Se puede personalizar la magia para nuestra empresa?

Sí. Podemos meter guiños a la empresa, al jefe o a los compañeros, o preparar algún momento especial (unos premios del año, un homenaje a alguien que se jubila…). Cuéntanos qué te gustaría y lo preparamos.

¿Cuánto cuesta un mago para una cena de empresa?

Depende del número de asistentes, del lugar, de la fecha y de lo que quieras incluir, así que preparamos un presupuesto a medida y sin compromiso.

Que este año se hable de la cena (para bien)

Mago con una voluntaria que se ríe a carcajadas en el escenario durante una cena de empresa

Un momento que nadie se espera es lo que se cuenta el lunes en la oficina.

Una buena cena de empresa no necesita grandes presupuestos: necesita organizarse a tiempo, pensar en todos y tener un momento que nadie se espere. Si quieres que ese momento sea mágico, cuéntanos tu cena y la preparamos juntos.